Los impuestos que se pagan al Estado son llamados “impuestos nacionales”, entre los cuales están el impuesto sobre la renta e impuesto sobre el consumo.
El impuesto sobre la renta es el impuesto que grava todas las ganancias que usted ha conseguido desde el primero de enero hasta el 31 de diciembre de un año y tendrá que hacer la declaración de la renta entre el 16 de febrero y el 15 de marzo del año siguiente (véase
(2) Declaración de la renta). El alcance de la imponibilidad y la tasa del impuesto varían dependiendo de la condición de los extranjeros como residentes o no-residentes.
● Residente y no-residente
El “residente” es quien tiene su domicilio en Japón o quien hasta la fecha ha tenido su domicilio en Japón durante más de un año de forma continua. En este caso deberá pagar el mismo porcentaje del impuesto que los japoneses.
Por otro lado el “no residente” es un particular que no es “residente” y pagará, por lo general, el 20% de los ingresos netos.
● Forma de pagar el impuesto (declaración de la renta y retención del impuesto)
Quienes tienen negocios calculan los ingresos brutos, gastos necesarios, tasa del impuesto, etc., y declaran sus ganancias directamente a la oficina tributaria. Esta forma de pago se denomina “declaración de la renta”.
En cambio, quienes reciben sueldos y pagas extras de sus empresas, por ejemplo los asalariados (receptores de salarios), no necesitan hacer la declaración de la renta porque la empresa automáticamente retiene el impuesto cada mes y lo paga a la oficina tributaria, finalizando así su contribución. Esta forma de pago se denomina “retención del impuesto sobre la renta de los empleados”.