Los ruidos que se producen en la vida diaria por los hogares y a sus alrededores se denominan “ruidos de vecindad”. Pueden ser ruidos por los equipos e instalaciones domésticas como aire acondicionado, lavadoras, uso de baño y aseo, ruidos producidos por instrumentos acústicos como el piano, equipos musicales y televisores, ruidos producidos por animales como ladridos de perros y maúllos de gatos. También pueden ser ruidos de vecindad aquellos que se hacen al abrir y cerrar las puertas, al subir y bajar por las escaleras, al sacudir cobijas y sábanas, etc.
Especialmente en los bloques de apartamentos tanto grandes como pequeños, ocurren este tipo de problemas acústicos entre los vecinos de los pisos de arriba y abajo. Si bien el grado de la contaminación acústica es relativo y varía según la percepción de cada persona, los ruidos son más nítidos en el silencio de la noche. Procure hacer ruido lo menos posible, sobre todo, después de las nueve de la noche.




